viernes, 14 de junio de 2013

Wäinämöinen


Zoe, este cuento pertenece a la biblioteca de tus hermanos mayores y ahora son Ariel y Bruno quienes lo disfrutan. 

Su autor es Miquel Desclot y la historia es una versión de la leyenda finesa de Väinämöinen o Väino, el eterno cantor, un personaje de la mitología nórdica. 

Las ilustraciones de Carme Solé Vendrell son espléndidas, tiernas y suaves.

Tiene todos los ingredientes para resultar delicioso: música, poesía, brujas, hadas, centellas, lobos, peces gigantes, un río de aguas turbulentas y... ¡el Sol y la Luna!

Este pasaje es tan bonito...

     Sólo se oía el vibrar de las cinco cuerdas de Waïno.
Tanta era la magia de aquel sonido
que el Sol se había posado en la rama más alta de un pino
y escuchaba sin poder dar fe a su oído.
Tanta era su dulzura,
que la Luna se había colgado entre las ramas de un aliso
y escuchaba embrujada.
Todo se había detenido al hechizo de la música de Waïno.




jueves, 13 de junio de 2013

Soñar de puntillas



Esta sonrisa radiante pertenece a Sara Xiamei y así la pienso siempre, guapísima y feliz.

Zoe, cuando conozcas a Sara, te va a pasar como a papá, a tus hermanos y a mí: simplemente, no vas a poder apartar la mirada de ella...

Hoy quiero dedicarle esta entrada porque este curso se ha esforzado mucho con sus estudios y actividades y eso merece un aplauso y un descanso que muy pronto traerán las vacaciones.

Mañana, 14 de junio, la Compañía Nacional de Danza presenta en el Teatro de la Zarzuela de Madrid un programa que tiene como hilo conductor a las zapatillas de punta, un elemento estilístico vinculado al ballet clásico, que ha terminado por ser emblema de la danza en general.
Pero no son sólo un símbolo y herramienta imprescindible en los ballets de repertorio, sino que actualmente muchos coreógrafos contemporáneos han desarrollado nuevos lenguajes que juegan con las posibilidades técnicas que les ofrecen las puntas a las bailarinas. 

Tres Preludios, de Ben Stevenson, es un ejemplo. Con un lenguaje académico, nos acerca al trabajo diario de los bailarines, pues la pieza nos cuenta una clase de ballet. 

En una de las tres partes en que se divide la coreografía, una pareja se deja llevar por la música de Rachmaninoff.





Sara, mientras te haga feliz, nunca dejes de bailar. 

Y, sobre todo, nunca dejes de soñar.


miércoles, 12 de junio de 2013

India



Hace ocho años viajé a Calcuta, ciudad del estado de Bengala Occidental en India, para colaborar como voluntaria durante un mes en un orfanato.

Mi intención era conocer de cerca la realidad de la adopción y prepararme para luchar por el que era mi sueño desde hacía mucho tiempo.
Fue un viaje decisivo, sobre todo un viaje interior y cuando volví ya fui otra para siempre.

La ciudad es el lugar con más contrastes que he visto en mi vida: riqueza y pobreza, limpieza y suciedad, ruido y silencio... Dieciocho millones de personas se mueven durante el día en una colmena de 185 km2. 

Aquel verano tuve la oportunidad de ver a muchas familias (españolas, italianas, francesas...) que estaban allí para recoger a sus hijos. Los visitaban varios días en Shishu Bhavan, la casa de niños de las misioneras de la Caridad, antes de regresar a casa con ellos, por lo que viví momentos emocionantes hasta las lágrimas y pude ver de cerca el amor de esos padres y la alegría de esos niños.

Pero lo más curioso, visto en la distancia, es que me asignaron como tarea ayudar en la sección Handicapped children del orfanato. Básicamente nos dedicábamos a lavar trapos de algodón que servían indistintamente como pañal, gasa o babero, a ayudar a darles la comida a los niños y a jugar y cantar canciones con ellos.

Niños alegres y llenos de vida, con intensas miradas, que, a sus tres años, aprendían canciones en español cuando se nos agotó el repertorio infantil en inglés...

Durante aquel mes, ni un solo niño salió de la casa. 

Entonces yo no sabía que en otros países, como China o Vietnam, existía la vía de adopción Necesidades Especiales o Pasaje Verde y, en mi humilde opinión, ojalá algún día deje de existir. Etiquetar a los niños de esa manera les resta oportunidades porque asusta a cualquiera que empiece su andadura en el mundo de la adopción.
Todos queremos que nuestros hijos sean sanos y no todo el mundo puede asumir cualquier problema de salud (que, por desgracia, ninguno tenemos garantizada de por vida) pero hacer dos vías separadas cierra para siempre a la mayoría de estos niños las puertas a una familia. Porque son invisibles para la mayoría de la gente.

Estoy convencida de que si a quienes inician el proceso de adopción les preguntaran si estarían dispuestos a ser padres de un niño con alguna patología concreta, recibiendo la información necesaria, viendo a los niños, muchas personas perderían el miedo y, al menos, se plantearían si son capaces de asumirlo.

Cuántas ecografías morfológicas de la semana 20 del embarazo y cuántos partos traen malas noticias y, una vez superado el disgusto inicial, esos niños sólo traen felicidad a sus padres... Porque son niños como los demás.

Recomiendo de nuevo la lectura del magnífico blog El hilo de la cometa de Jone Gereka, a quien tanto debo, y sus entradas dedicadas a Pasaje Verde.

Raju, Maya, Rajan, Asha, Lotha, Omjee... No pasa un solo día sin que me acuerde de aquellos niños y del momento en que anochecía en aquella casa.



martes, 11 de junio de 2013

Otoño en la playa




La Playa roja al suroeste de la ciudad de Panjin, en la provincia de Liaoning, al nordeste de China, es un fenómeno natural que tiene lugar cada año. 

Una especie de alga (Suaeda linearis), autóctona de las marismas del delta del río Liao, comienza a crecer entre abril y mayo, permaneciendo verde durante todo el verano. 

Al llegar el otoño, las algas se vuelven completamente rojas, completando su ciclo vital y transformando de este modo mágico el paisaje costero.




lunes, 10 de junio de 2013

Luz en la mirada











Estas imágenes corresponden a una serie de cuatro esculturas de barro sin cocer que representan distintos momentos de la maternidad.

Cuatro escenas de una madre con su hijo.

La autora es mi querida amiga Begoña Valía, una gran artista que se expresa a través del dibujo, la pintura, el grabado o la escultura, demostrando su talento en todos los campos.
Destaca como profesional especializada en pedagogía Waldorf y por impartir talleres de pintura a personas con síndrome de Down.

Además, de ella me encanta su dulzura y su serenidad, siempre me relaja compartir un rato con ella y escuchar su voz cantarina.
Tiene una mirada azul llena de luz y esa misma luz es la que tienen sus obras.

Muchas gracias, Bego, por todos estos años de amistad y buenos momentos.

Zoe, tengo tantas ganas de abrazarte...

domingo, 9 de junio de 2013

Orquídeas


El día que nació tu hermano Ariel, Sergio, tu hermano mayor, y Gema, su pareja, nos regalaron una orquídea preciosa. Venía cargada de flores blancas, creo que pertenece al género Phalaenopsis y, desde entonces, ha florecido puntualmente cada febrero, cuatro años consecutivos, una docena de mariposas que parecen de papel de arroz, de una belleza irreal. 

Es como si celebrara el cumpleaños de Ariel (y el de Bruno, Hugo y Sergio) floreciendo durante el mes de febrero.
En octubre pierde las flores y aparece un nuevo tallo, que crece a una velocidad vertiginosa, preparándose para la siguiente floración.

Este año, por mi cumpleaños, Gema y Sergio me han traído orquídeas de nuevo.
Creo que se trata del género Miltoniopsis, similares al Miltonia y también comúnmente conocidas como orquídeas pensamiento, con las flores rojas como acuarelas.


Las orquídeas constituyen la familia más grande de las plantas con flores. Una familia de lo más cosmopolita porque se distribuyen desde el interior del Círculo Polar Ártico hasta Tierra de Fuego y las islas al sur de Australia.
Florecen por el mundo entero a excepción de los polos y los desiertos.
Tu tierra, Zoe, tiene una gran riqueza de especies. De hecho, los chinos fueron los primeros que dejaron constancia de su existencia, tanto por escrito como gráficamente.


Dos seres unidos hacen temblar al bronce 
y al acero. Y si se entienden en sus íntimos 
corazones, sus dulces palabras intensas se 
vuelven aroma de orquídeas. 

 (Shih King o Libro de las Odas)

sábado, 8 de junio de 2013

Identidad étnica





















Esta simpática y colorista escena, obra del fotógrafo Oliviero Toscani para la firma Benetton, me lleva a mi adolescencia en el año 89.

No es mi intención opinar sobre las polémicas que levantan las campañas publicitarias de esta empresa, ni sobre el efecto buscado: hacer ruido a través de la provocación o incluso la ofensa.

Tampoco voy a profundizar en la incoherencia que supone fomentar los ”colores unidos” como emblema de la armonía étnica y, al mismo tiempo, no respetar las disposiciones normativas europeas sobre las operaciones de inversión en los países en vías de desarrollo o conculcar los derechos de pueblos indígenas como las comunidades Mapuche sobre las tierras que tradicionalmente ocupan.

Si le cedo un lugar aquí es porque Benetton rara vez ha basado su publicidad en la ropa que vende y, en su momento, esta campaña tuvo una gran influencia para dar a conocer la multiculturalidad como realidad, para su aceptación como algo positivo. Sabemos que el poder de la publicidad es abrumador.

Pero, a pesar de haber transcurrido casi un cuarto de siglo, queda mucho por hacer...

Últimamente he leído bastante sobre la identidad étnica y me hago muchas preguntas. 

No tienen respuesta fácil.

Recomiendo la lectura del blog Adopción por Dentro y agradezco a su autora lo mucho que aprendo de ella. 

Que uno de tus hijos haya nacido en otra cultura plantea la cuestión del desarrollo de su identidad étnica y cómo ayudarlo en ese camino.

El antropólogo noruego Anund Brottveit ha estudiado el desarrollo de la identidad étnica de personas de nacionalidad noruega adoptados en Corea del Sur y Colombia*. Los eligió por ser personas que destacan en un país de rubios con ojos azules, con un entorno cultural tan homogéneo como el noruego.
España es un país mucho más multicultural (siempre lo ha sido) pero las identidades étnicas siguen ocupando compartimentos casi estancos. Los niños adoptados que pertenecen a otras etnias siguen llamando la atención por la calle.

Nos corresponde a los padres ayudar a nuestros hijos a desarrollar una identidad étnica segura.

Para Brottveit, habría tres tipos de identidad étnica.

Crecer aislado de su cultura de origen, ignorándola, es asumir una identidad étnica falseada (identidad uniétnica, según Brottveit). Si por fuera eres chino y no tienes ni idea de lo que es ser chino, es difícil que te comprendas a ti mismo y es probable que la actitud de los demás haga que sientas cuestionada tu pertenencia al grupo, lo único que conoces.

Los orígenes de una persona son parte esencial de su identidad. 
Durante la adolescencia es normal que los adoptados rechacen su cultura de origen porque su meta es ser igual que los demás, pertenecer al grupo. Pero después es muy importante desarrollar y madurar la identidad étnica.
Ahora bien, por mucho que se bucee en la cultura del país de origen y se integren aspectos de sus dos culturas (identidad doble-étnica, según Brottveit), los adoptados adultos se sienten extranjeros y extraños cuando viajan a él.

Por ello, parece que desarrollar la que el antropólogo denomina identidad cosmopolita es lo ideal: la persona que siente sus raíces con seguridad al tiempo que explora el mundo con una actitud abierta, tiene más posibilidades de madurar en este aspecto. 
La clave estaría en darle más importancia a la identidad personal que a la étnica.
Esto implica aprender sobre la cultura de origen pero con las puertas abiertas al mundo entero para tener siempre presente que todos somos ciudadanos del mundo y sentirnos como tales.



*Anund Brottveit, "'I didn't want to look different' - Identity Development, External Categorisation, and Ethnic Identity of Adoptees from Columbia and Korea", Oslo: Diaconia College Center, 1999.