jueves, 9 de enero de 2014

That´s why birthdays are

Ilustración: Don Bolognese
Fotografía: Úrsula Fuentes

"Well, this is the funniest thing!" she said, looking at the redheaded boy, who was diggind busily in his huge satchel.
"It´s because it´s your birthday", he explained.
"But nothing like this ever happened before on my birthday."
"It might have", the boy answered, taking something out of the satchel. "That´s why birthdays are. And, on the night before your birthday -he glanced at her with his queer goldflecked eyes- if you get into bed left foot first and turn the pillow over before you go to sleep, anything might happen", he added wisely. 

(Maurice, the redheaded boy, The Wishing Tree, William Faulkner).

Si la noche antes de tu cumpleaños, te metes en la cama poniendo primero el pie izquierdo y le das la vuelta a la almohada antes de dormir, cualquier cosa puede suceder...

Es mi frase favorita de la única obra infantil de Faulkner, llena de brillantes diálogos llenos de magia. Escrita en 1927, permaneció inédita casi cuarenta años.

Reconozco que me encantaría tener una primera edición del libro publicado por Random House en 1964: puro fetichismo, a mi pesar.

Recuerdo cuando mi padre nos contó esta historia la víspera de mi décimo cumpleaños y cómo Sonia y yo comenzamos una tradición que ahora me gustaría seguir con vosotros.

Aún eres muy pequeña, Zoe, mañana sólo cumples dos años, pero me parece tan mágico que estés aquí, que estoy segura de que, efectivamente, cualquier cosa es posible...




No hay comentarios:

Publicar un comentario